
Desde principios de la década
hasta el año pasado, la participación de Mendoza en las exportaciones
argentinas cayó. Según el informe de junio del Consejo Empresario Mendocino
(CEM), en 2003 las salidas al comercio exterior de Mendoza representaban el 3,1
por ciento a nivel nacional, mientras que en 2009 alcanzó el 2,7 por ciento en
la participación a nivel país.
Esta baja se explica en gran parte por la caída de las exportaciones de
combustibles, que en 2009 representaban el 44 por ciento de las ventas al
mercado externo, y el año pasado alcanzaron apenas el 6 por ciento.
"Este resultado muestra un cambio importante en el perfil exportador de la
provincia, cuyo comercio exterior estaba basado en la actividad petrolera en la
década del 90, la cual daba lugar a casi la mitad de las
exportaciones", destaca el informe mensual del CEM, y agrega que "en
los últimos años se observa un incremento importante en la participación de las
manufacturas agropecuarias, que en la actualidad representan más de un 50 por
ciento del total de las exportaciones".
Esto se explica porque en 2003 las manufacturas de origen agropecuario
representaban el 34 por ciento del total de las exportaciones locales, y en
2009 superaron el 56 por ciento; mientras que las manufacturas de origen
industrial -que alcanzan el 22 por ciento- "ganaron participación relativa
en relación a los productos primarios, que permanecen relativamente estables",
señala el informe del organismo conducido por Silvia Jardel.
Al considerar los principales productos de exportación de Mendoza se observa
una importante participación de los productos relacionados con las manufacturas
de origen agropecuario y los productos primarios. Más del 51 por ciento de las
exportaciones de Mendoza se concentraron en cinco bienes: vinos -excluidos
espumosos-, mostos de uva con fermentación cortada para añadido de alcohol, en
envases menores o iguales a 2
litros (32,7%); ajos frescos o refrigerados excluidos
para siembra (5,3%); peras frescas (4,7%); jugo de uva -incluido el mosto-
(4,4%), y naftas para petroquímica (4,0%).
Esto quiere decir que Mendoza ha centrado toda su economía en la industria
vitivinícola y en el turismo, poniendo trabas a la diversificación de la
economía y sin atracción de inversiones. Algunos conocedores del tema aseguran
que esto está vinculado a la exclusión de nuestra provincia en el régimen de
Promoción Industrial, que sí beneficia al resto de las provincias cuyanas.
Los datos del CEM reflejan que Mendoza no creció en niveles de exportación,
pero da señales de algo peor aún: que cualitativamente el comercio exterior de
la provincia se estancó. Es que sin vinos y mostos la producción regional es
casi nula, algo que no deben pasar por alto los dirigentes provinciales.
Que la región exporte cada vez menos, que haya dejado de exportar combustibles,
que no haya productos nuevos en su canasta de bienes transables son síntomas de
que algo no anda bien en la economía mendocina, quizá la enfermedad detrás de
esos síntomas sea la pérdida de competitividad a nivel internacional.
Por otra parte, el CEM destaca el crecimiento de las exportaciones mendocinas,
que lo hicieron en un 85 por ciento durante la última década -alcanzando casi
los 1.500 millones de dólares en 2009-, pero advierte que el crecimiento fue
significativamente inferior a la media nacional, que fue del 138 por ciento
En tanto, desde el Consejo Empresario Mendocino destacan el menor grado de
apertura que tiene Mendoza respecto a la Nación, ya que la participación de las
exportaciones a nivel nacional en el Producto Bruto Interno alcanzan el 21,5
por ciento; mientras que en Mendoza representan el 14,7 por ciento del Producto
Bruto Geográfico.
En cuanto a los compradores de los productos mendocinos, el CEM advierte que
los tres principales son Brasil, Estados Unidos y Chile, que absorben un 52% de
las exportaciones; mientras que un 73% se concentra en 10 países. El Mercosur y
el NAFTA son los bloques económicos más importantes como destino de las
exportaciones mendocinas, concentrando más del 50% de ellas.
Con todo esto, el CEM destaca que "hacia adelante, uno de los mayores
desafíos del sector exportador de Mendoza es crecer en volumen, pero también
crear más valor agregado a través de una mayor diversificación de su oferta
exportable. Avanzar en esta dirección es importante, pues nos permitirá acceder
a una demanda más dinámica y a precios internacionales más elevados. Asimismo
se advierte la importancia de diversificar los países de destino y dirigir
mayores esfuerzos a los mercados más dinámicos y con mayores perspectivas de
crecimiento hacia el futuro, como lo es la región del Asia Pacífico".
Para leer el informe completo hacé click aquí